Toda persona que llega a este castillo por destino, se lleva un mensaje en lo más profundo de su alma.

A la llegada se siente que algo cambia en el aire, los visitantes se acercan a través de campos abiertos con bosques al azar, al internarse en ellos, sienten que ahí se guardan recuerdos y vivencias de antepasados que dejaron sus huellas en este lugar llamado Agua Clara,  aguas puras de glaciar muy bajas en sales que brotan a través de una falla geológica de una roca madre desde 500mts de profundidad. Aguas de 6000 a 12000 años de antiguedad y vertientes que emanan desde lo más profundo de la tierra y dando vida a la naturaleza y especies que la rodean.

Los antiguos indígenas del lugar, iniciaron el espíritu que impulsó el comienzo de este sueño, dando  así su nombre “CASTILLO DEL AGUA CLARA” aguas que usaban para sus rituales. Aguas que corren y dieron lugar al paso llamado agua clara donde los antiguos caminantes acampaban con sus aperos y caballos, dando posteriormente el nombre de “ La Placilla”, nombre actual del pueblo del lugar.

Al caer la tarde se puede escuchar el cantar de los pidenes, ranas y otras especies,  anunciando que llegará la fiesta. A lo lejos se divisan incandescentes y enormes fogones, estos se replican en centenares de antorchas como estrellas de la tierra, dejando entrever las siluetas de doncellas danzantes, señores y guerreros vestidos a la usanza,  el viento esparce el sonido de las gaitas escocesas, impregnándonos de algo desconocido y nuevo, es en ese instante donde podemos despojarnos de todo lo cotidiano.

El trovador anuncia la llegada del señor del castillo, quién da la bienvenida a sus invitados, brindando con su copa de vino Sangrial, vino elaborado a la usanza medieval, que ha permanecido dormido en las cavas del castillo y así da paso a la entrega del mensaje, en donde cuenta el porqué del castillo y su historia, refiriéndose a enseñanzas aplicables a la vida de cada visitante.

Comienza el banquete y entre mezclas de aromas y sabores evocativos de otra época, nos sentimos completamente como transportados en una máquina del tiempo hasta el año 1200 d.c.

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